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Artroscopía de hombro en Lima, Perú

Artroscopia de hombro

 

La artroscopia de hombro es una técnica mínimamente agresiva que permite acceder y tratar un amplio espectro de lesiones y enfermedades en las diversas estructuras que componen esta compleja articulación, a través de dos o tres pequeñas incisiones en la piel inferiores a un centímetro.

 

Beneficios de la intervención

 

Esta técnica, que se ha convertido en el estándar de tratamiento de la patología del hombro y que está en constante desarrollo, permite acceder a estructuras profundas y de difícil acceso del hombro, con una visión completa y desde el interior. A través de esta técnica se consigue tratar problemas del hombro que aparecen en pacientes que generalmente presentan dolor alrededor de hombro o limitación a la movilidad del mismo, que no han conseguido mejorar tras tratamiento médico y fisioterápico, y que hasta ahora requerían intervenciones quirúrgicas mucho más complejas y con periodos de recuperación más largos.

 

Descripción técnico-médica


 
La artroscopia de hombro está indicada para 4 grupos de patologías:

Síndrome subacromial: se realiza la extirpación parcial de la bursa subacromial y una acromioplastia, que consiste en la resección de una espícula ósea que hay en la parte inferior del acromion y que es la responsable del pinzamiento que sucede en estos pacientes con los tendones del manguito de los rotadores (principalmente con el supraespinoso).
Rotura del manguito de los rotadores: cuando existe la rotura de alguno de los tendones del manguito de los rotadores, se puede realizar su reparación de forma artroscópica, y su reinserción al hueso del hueso de la cabeza del húmero, con una serie de arpones óseos especiales. Así se consigue restaurar la función de dichos tendones y mejorar la sintomatologia del paciente.
Inestabilidad de hombro y luxación recidivante de hombro: en aquellos pacientes que han sufrido varios episodios de luxación de la cabeza humeral, se puede realizar la reparación de las lesiones producidas, con la finalidad de que no vuelvan a producirse los episodios de luxación de dicho hombro.

Lesiones traumáticas: fracturas articulares y del troquiter del húmero proximal, fracturas glenoideas, luxación acromio-clavicular y lesiones agudas de las partes blandas.
Dependiendo de la patología, se realizan de 2 a 5 incisiones de 0,5 cm alrededor del hombro, por las que se accede a la zona lesionada con una cámara y el instrumental específico para cada tipo de lesión. La reparación de los tejidos blandos se lleva a cabo mediante suturas y diversos tipos de anclajes óseos de última generación de material reabsorbible con recubrimiento de material osteoinductor o bien de titanio, dependiendo de cada caso.

 

La intervención

 

La artroscopia de hombro se realiza en quirófano, en posición semisentada o de lado, con un dispositivo de tracción-sujeción del brazo a intervenir. El anestesista realiza una anestesia locorregional a nivel del plexo braquial (anestesiar los nervios que van al brazo) y una sedación, con lo que se consigue un postoperatorio mucho más confortable y con menos dolor que en la cirugía convencional del hombro. La duración de la intervención varía entre 30 y 90 minutos según la patología a tratar. El paciente pasa una noche en el hospital, marchándose a su domicilio a la mañana siguiente, tras la entrega de un informe de alta con las recomendaciones, tratamiento y citas de revisión a seguir.

 

Medidas preoperatorias

 

Valoración previa en consulta, decidiendo y exponiendo los aspectos concretos de la intervención y entregándole el consentimiento informado.
Deberá aportar una lista exhaustiva de los medicamentos que se toma de forma habitual (incluyendo las plantas medicinales) en el momento de la operación.
Realización de un estudio preoperatorio que consiste en un hemograma, bioquímica, coagulación, Rx de tórax y ECG.
Se lavará con cualquier jabón antiséptico la zona a intervenir la noche anterior y la mañana de la cirugía.
No debe tomar alimentos sólidos ni líquidos durante las 8 horas anteriores a la intervención.
No debe llevar ningún objeto metálico durante la operación (anillos, pulseras, pendientes, piercing, etc.)
Cuidados postoperatorios

Es posible que, tras la intervención, sienta durante los primeros días alguna molestia o hinchazón, que desaparecerán con la medicación que le indique su cirujano.
Deberá llevar un cabestrillo manteniendo el miembro intervenido en reposo durante 2 a 4 semanas según las lesiones y los hallazgos quirúrgicos. Cada hora debe soltar el cabestrillo y realizar flexo-extensiones del codo y movilizar los dedos de la mano.
No se deben mojar las incisiones hasta la retirada de los puntos, que se realizará en 5-10 días.
Tras finalizar la retirada de los puntos necesitará tratamiento recuperador por un fisioterapeuta, que puede durar de 4 a 8 semanas.
Normalmente, tras el inicio de la fisioterapia, se encontrará en condiciones de conducir y de realizar una actividad liviana. La actividad deportiva se reiniciará a los 2-4 meses.
Después del alta, debe contactar con nosotros si tiene dolor en el pecho o dificultad al respirar; dolor, hinchazón o enrojecimiento en el brazo; dolor repentino en el hombro operado; o procesos febriles y escalofríos.

 


 

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